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Un recorrido histórico en femenino

agosto 4, 2009
Somos muy reticentes a la hora de incluir la costura y la moda dentro del arte, nos parece un mundo artificial y demasiado snob, en el que se mezclan los favores, los sobornos, y hasta las mafias.

En el mejor de los casos, los críticos tratan a la moda como un arte menor, incluso como una artesanía, y sí, son muchas las manos, doloridas por las artrosis derivadas de ese incansable movimiento de la aguja pasando una y otra vez, las que entre pinchazos y entumecimiento se mueven diligentemente hasta obtener un delicado bordado.

Vestido 1906-1910

Pero veámoslo desde otro punto de vista, el de la historia, y comprobaremos que gracias a la vestimenta podemos reconocer una época o entender una sociedad, y es que vestimos como pensamos: con ataduras o con liberación. Incluso nos afiliamos a un grupo social por lo que llevamos puesto. Nos guste o no, nos movemos por modas, incluida la ropa, y fuera de nuestro ámbito cercano, en la esfera de la creación de alta costura se juega con materiales, tendencias, tecnología, imaginación, inspiración, mensajes… la misma materia prima que usa cualquier artista plástico.

Una de las maravillas de la moda es que a través de ella vemos los cambios sociales, históricos e incluso anatómicos. El Museo del Traje se ha propuesto hacer ese recorrido por el siglo XX a través de una selección de cien piezas (todas propiedad del museo), tanto anónimas como de grandes firmas de alta costura.

El paseo es un excelente resumen de la historia de la mujer a través de su silueta y de sus colores. Empieza todo con el corsé y la silueta en “S” de la primera década, pero también el gusto por lo oriental de las batas y las sedas. Después vendrían los locos años veinte, acortando los vestidos, luciendo escote y llenando de abalorios y cristales vestidos que hablan de una mujer liberada, que quiere ser el centro de atención.

Vestido 1920-1929

La vuelta a los largos en los 30 y los 40 hablan de una recesión de aquella feliz y alocada liberación, fueron años de totalitarismos, guerras y hambre.

Vestido. Coco Chanel. 1939.

Pero todo acaba, también lo malo, y vuelve el estilo princesa y los vestidos de vuelos perfectos para bailar twist a finales de los 50 y la revolución de la minifalda en los 60, puro feminismo en ebullición.

Vestido de noche. Cristóbal Balenciaga. 1950-1959.

Con el nacimiento del prêt-à-porter y el intercambio de ideas en los 70 (de la calle a la pasarela y viceversa) se democratiza la moda, se vive el momento y aparecen las tribus urbanas. En los masculinos 80 se fantaseaba con el futurismo y con camuflar las formas sinuosas de la mujer, ellas buscaban la igualdad, pero en los 90 se exagera en los desfiles, las tops se convierten en objetos de deseo y a veces en aberraciones óseas, escuálidas maniquíes que alejan las pasarelas de la realidad de las calles, la alta costura ya es sólo un medio de investigación.

Vestido. Roberto Capucci. 1980.

Hoy hacemos remakes de aquellas épocas, ya todo parece estar inventado, no sólo ocurre en la moda, es algo generalizado. Los canales son nuevos, pero los mensajes los mismos, incluso descafeinados, edulcorados y cero por ciento materia grasa. No es época de grandes revoluciones, es la edad del consumismo y el conformismo, la moda también ha entrado en ese ciclón, pero es sólo una pieza más, no hace falta fustigarla.

Tom Ford para Gucci. 1996-97 (vestido blanco). Thierry Mugler. 1997-98 (vestido negro y rojo).

100% siglo XX es más que una colección de bonitos vestidos, habla de nosotras y de nuestras raíces. Del feminismo, del fetichismo, de la suntuosidad de nuestras curvas. Habla de lo que somos y de lo que podemos hacer y el hombre debería saber más de esto: los corsés ya son parte del pasado.

100% siglo XX. Hasta el 3 de enero.

Museo del Traje.

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4 comentarios leave one →
  1. jimena permalink
    mayo 30, 2010 10:15 pm

    los vestidos estan re buenos ccchhhhhhaaaaaaauuuuuu
    besos

    • mayo 31, 2010 6:49 am

      Si, verdad?? había auténticas maravillas, y lo mejor era ver cómo iba evolucionando la costura a lo largo del tiempo… la verdad es que el Museo del Traje suele hacer exposiciones muy interesantes.
      Un saludo!!

  2. junio 1, 2010 12:19 am

    m parek no es el de mi agrado no me gutan pero buenu epocas son epocas de lo que nos salbamos

    • junio 1, 2010 7:47 am

      Claro, no tienen porque gustarte los estilos pasados, pero estudiarlos es una forma de entender la historia, el papel de la mujer y cómo muchas veces se ha visto sometida a las imposiciones patriarcales. Además, todo el trabajo creativo y artesanal que hay detrás (muchas veces ingeniándoselas para saltarse las normas) son dignos de entrar dentro de la disciplina de Historia del Arte, al menos, esa es mi opinión. Pero desde luego estoy contigo en que me quedo con nuestra época en la que gozamos de mucha más libertad a la hora de elegir qué ponernos.
      Gracias por tu comentario y saludos!!

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