Skip to content

Desde Rusia con humor

octubre 22, 2008
¿Qué idea tenemos de Rusia?, la mía desde luego es muy difusa. Siento curiosidad por ese país que abarca tantos ecosistemas, pueblos y culturas. Un lugar que aún formando parte de nuestro continente, nos parece muy lejano, quizás, por su hermetismo.
Esta entrada se la dedico a un buen amigo al que le espera un viaje a este país lleno de misterios y donde, quien sabe, si no encuentra la respuesta a sus secretos, al menos puede que se encuentre a sí mismo.
En la Fundación Juan March y hasta el 11 de enero podemos acercarnos a la Rusia de los años 60, 70 y 80 a través de la exposición “La ilustración total. Arte conceptual de Moscú. 1960-1980”. Años estos en los que Europa se reconstruía y cambiaba a marchas forzadas bajo el dictado del capitalismo, mientras que detrás del telón de acero no sabíamos muy bien lo que pasaba, y la idea que nos vendieron era bastante novelesca, llena de agentes secretos que luchaban contra fríos rusos comunistas.
Durante esta época, un grupo de artistas conceptuales se dedicaron a hacer obras para sí mismos, y aunque puede parecernos una idea ridícula, realmente no lo es en absoluto si tenemos en cuenta que hacer arte era su reducto de libertad. En el caso de las obras de arte podríamos interpretarlas de forma superficial describiéndolas como una mezcla de arte conceptual y un Pop Art a la soviética. En realidad las obras rebosan humor, pero claro, humor ruso, esto es, vinculado a un entorno, unas creencias y unas circunstancias político-sociales que nada tienen que ver con occidente. Por eso, si al pasear por la exposición no nos esforzamos en sentir empatía, probablemente todo nos parecerá absurdo.
Llama la atención cómo la mayoría de las obras utilizan la palabra escrita. En esto consiste un arte irreverente, en utilizar el lenguaje oficial de la propaganda soviética para reírse de él.
 

Alexander Kosolápov

 

Lenin-Coca-Cola, 1980
Personalmente me quedo con las obras de Komar & Melamid, Leonid Sókov y Alexander Kosolápov que le dan una vuelta de tuerca al Pop Art para crear lo que ellos llaman el Sots Art, usan el lenguaje occidental para sus propios cometidos demostrándonos que los telones de acero no son una franja física geográfica, sino que están en cada individuo, ya que en el fondo no somos tan diferentes.

 

Leonid Sókov

 

Proyecto para fabricar gafas
para todos los ciudadanos soviéticos, 1976

 

Rusia es una gran matriuska que esconde muchas rusias: la de los espías, la mafia, el ajedrez, la carrera espacial y la burocracia, ésta última la ha tenido que sufrir este amigo mío que se va como agente secreto a traerme respuestas.
Por último, a él le dedico esta obra de Víktor Pivovárov: “Proyectos para un hombre solitario” de 1975, donde se deja ver cómo la organización de la vida de los ciudadanos de la Unión Soviética llegaba hasta detalles irrisorios, aunque, pensándolo bien, para un hombre que no quiere ligarse a nada para no perderlo todo podría serle útil. Por si acaso te toca vivir allí más tiempo del que esperas, querido amigo, toma nota: 

Anuncios
No comments yet

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: